En primer lugar, ¿qué es una muestra?
Una muestra es un fragmento corto de una grabación existente que se utiliza en una nueva canción. Puede ser una línea vocal, un loop de batería, un riff de guitarra o sonido ambiental.
El sampling es una práctica generalizada en la producción musical actual. Géneros como el hip-hop, el pop y la electrónica suelen crear pistas a partir de sonidos prestados. El proceso puede impulsar la creatividad, pero usar samples sin permiso puede causar problemas legales.
Para mantenerte protegido y profesional, es fundamental seguir las normas. Por eso, en ONE Publishing te hemos preparado una guía sobre qué hacer y qué no hacer al samplear música, para que tu próximo lanzamiento sea seguro y original.
Qué hacer: lo que debes hacer
1. Obtenga las licencias correctas
Necesitarás dos licencias clave:
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Derechos de masterización: del propietario de la grabación original, normalmente el sello discográfico.
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Derechos de publicación: de los autores y compositores, generalmente gestionados por editoriales musicales.
2. Mantenga un registro detallado de las muestras utilizadas
Rastrear el origen de cada muestra durante la producción. Unas notas claras ayudan a evitar retrasos al solicitar la autorización o la aprobación de la liberación.
3. Sea transparente con sus colaboradores
Informar a todos los colaboradores sobre las piezas muestreadas. Asegurarse de que todos estén de acuerdo con la licencia para evitar conflictos posteriores en el proceso.
4. Planifique con anticipación y recurra a profesionales
La autorización de muestras suele ser lenta y compleja. Planifique con antelación y deje que profesionales se encarguen del proceso para evitar riesgos legales.
Qué no debes hacer
1. No utilice muestras sin permiso
Saltarse las licencias puede resultar en demandas y la eliminación de plataformas como Spotify o YouTube. Siempre limpie sus samples.
2. No asuma que una muestra pequeña no necesita licencia
La duración no importa. Cualquier uso de una grabación original requiere autorización, incluso los clips cortos de menos de 5 segundos.
3. No confíe en las herramientas de alteración
Cambiar el tono o el tempo no exime de los derechos de autor. Incluso los fragmentos alterados requieren la debida licencia de los titulares originales de los derechos.
4. No olvides dar crédito a los titulares de los derechos
Tras obtener el permiso, incluye los créditos correspondientes al publicar tu canción. Este paso suele formar parte del acuerdo de licencia.
Obtenga más información sobre los conceptos básicos de publicación .
La música lo es todo.



